Al acercarse estos días tan entrañables y de tantos recuerdos que nos hicieron soñar y abrieron días de ilusión y esperanzas en nuestra vida, os deseo a todos vosotros la alegría que el Ángel comunicó a los pastores de Belén: “No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor”
Navidad, es la fiesta de la Luz, de la Paz, del Asombro, del Bien y de la Verdad.
Los pastores que velaban sus rebaños con los ojos abiertos, descubrieron, en medio de la noche, una Luz que les hizo descubrir una Estrella, distinta de todas las que brillaban en aquella noche estrellada en el firmamento. Los pastores se dijeron: “Vamos a Belén«.
Dirigen sus pasos por la senda que les marcaba la Estrella. Allí, asombrados, “encontraron a María, a José y al Niño acostado en un pesebre”.
Los pastores nos enseñan tres actitudes para descubrir en esta Navidad el rostro del Señor, hecho Niño en Belén:
Primero, estar despiertos, para descubrirlo hoy, oculto en medio de nuestros hermanos los hombres, los más pobres y necesitados de cariño.
Segundo, ponernos en camino, saliendo a su encuentro e invitándoles a que nos acompañen camino de Belén. Nadie, en estos días de Navidad, puede sentirse extraño junto a nosotros.
Y tercero, descubrir el Amor de un Dios, hecho Niño, al alcance de nuestros besos y abrazos; puesto, además, en un pesebre para que lo comamos. “Yo soy el Pan de la Vida”. Todos tienen el derecho de descubrir ese Amor de Dios hecho Niño y Pan para que todos lo comamos. Comparte con ellos tu mesa.
Para todos vosotros Hermanos del Santísimo cristo de los Remedios que os dais, y dais vuestro amor a los más pobres y necesitados, Feliz Navidad.
D. Santiago Pilar Martín
Capellán
Debe estar conectado para enviar un comentario.