CUARESMA

No nos gusta demasiado reconocerlo, pero se nos ha perdonado mucho. Quizás no hemos cometido pecados patentes, escandalosos, preocupantes…  Probablemente no. Pero nuestros pecados son escandalosos en el sentido de que son totalmente impropios por parte del pueblo que declara ser signo de la Iglesia, de Jesucristo y de Dios…  Quizás sí anotamos: antipatías, egoísmo, no compartir, …Quizás sí…   Y muchos  -o al menos algunos-  mostramos lo opuesto a dar testimonio de lo que profesamos ser… ¿Dónde está nuestro perdonar a los otros como Dios nos ha perdonado, tal como rezamos en la oración del Señor, el Padre nuestro?

“En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»
Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.” El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: “Págame lo que me debes.” El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.” Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?” Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»”
(Mateo 18, 21-35).

PROPÓSITO DEL DÍA:

Ayuda hoy a los demás, hasta siete veces ¿Son muchas?..SIETE VECES